Son los que afectan directamente a la población en forma de pestes, epidemias y pandemias, en ellos están involucradas bacterias, virus y parásitos que causan enfermedades de difícil control.
Los agentes biológicos comprenden los microorganismos (virus, bacterias y hongos) con inclusión de los genéticamente modificados, los endoparásitos humanos (protozoos y helmintos) y los cultivos celulares. Presentan una gran adaptabilidad a los cambios que ocurren en el medio, lo que hace que puedan estar presentes en cualquier entorno y producir daños a la salud como infección, alergia o toxicidad.
El riesgo biológico en el trabajo se entiende como la posibilidad de que una persona trabajadora sufra daños como consecuencia de la exposición a agentes biológicos durante la realización de su actividad laboral.
Pestes: es una enfermedad infectocontagiosa que afecta tanto a animales como a humanos. Está causada por la bacteria Yersinia pestis. Es una de las enfermedades bacterianas más agresivas y, con frecuencia, provoca la muerte de la persona afectada si no se instaura el tratamiento antibiótico adecuado. Generalmente, se transmite por picadura de pulgas infectadas procedentes de roedores, que originan bubones en las ingles y las axilas, cuadro clínico conocido como peste bubónica. Si la transmisión tiene lugar por vía respiratoria, se produce una forma particular de la enfermedad conocida con el nombre de peste neumónica. A la gran epidemia de peste que afectó a Europa a mediados del siglo xiv se la denomina en ocasiones peste negra. Además de estos tipos de peste, existe la peste septicémica.
Epidemias: Se cataloga como epidemia a una enfermedad que se propaga rápida y activamente con lo que el número de casos aumenta significativamente, aunque se mantiene en un área geográfica concreta.
Pandemias: Una pandemia es un brote de enfermedad que se extiende por varios países y afecta a una gran cantidad de personas. Las pandemias suelen ser causadas por virus, como la Enfermedad del Coronavirus de 2019 (COVID-19), que se puede transmitir fácilmente de persona a persona.
Endemias: Se define como la aparición constante de una enfermedad en un área geográfica o grupo de población, aunque también puede referirse a una alta prevalencia crónica de una enfermedad en dicha área o grupo
Virus: Un virus es un microorganismo infeccioso que consta de un segmento de ácido nucleico (ADN o ARN) rodeado por una cubierta proteica. Un virus no puede replicarse solo; por el contrario, debe infectar a las células y usar componentes de la célula huésped para fabricar copias de sí mismo.
Algunos de los incidentes mas grandes de toda la historia de la humanidad son:
- La peste negra o peste bubónica (1347 - 1351)
En la Edad Media se atribuyó el contagio a las miasmas (los efluvios que desprenden los cuerpos enfermos, la materia corrompida y el agua estancada). Para protegerse de ellas los médicos usaban máscaras llenas de sustancias aromáticas, con dos pequeños agujeros junto a la nariz. En realidad la bacteria se transmitía a través de parásitos como pulgas y piojos que vivían en ratas, roedores o humanos y también por la exposición a los fluidos corporales de un animal infectado.
Provocaba tos con sangre al expectorar, falta de aliento, náuseas, vómitos, fiebre alta, dolor de cabeza y debilidad. Los ganglios linfáticos infectados se inflamaban y podían llegar a abrirse. La enfermedad tenía un periodo de incubación de entre 16 y 23 días antes de mostrar los síntomas y entre tres y cinco días hasta que se producía la muerte. La peste se manifestaba en las ingles, axilas o cuello, con la inflamación de los ganglios; esos nódulos linfáticos infectados se denominaban bubones, de donde viene uno de los nombres por los que fue conocida la enfermedad. Otra variante era la peste septicémica, en la que el contagio pasaba a la sangre provocando manchas oscuras en la piel (de ahí el nombre de peste negra).
Se cree que la epidemia empezó en Asia y llegó hasta Europa a través de las rutas comerciales; en concreto, en el barco de unos comerciantes genoveses que huían de la epidemia. Desde allí se extendió por casi toda Europa, librándose regiones frías como Islandia y Finlandia.
Las cifras varían mucho, de forma que según las fuentes hubo entre 50 y 200 millones de muertes. Fallecieron en Europa durante la primera oleada unos 25 millones de personas y entre 40 y 60 en África y Asia. En ciudades como París o Florencia murió la mitad de la población. En España la población pasó de 6 a 2,5 millones de habitantes, lo que supone una pérdida de entre el 60 y el 65% de la población. Fue desapareciendo paulatinamente a medida que mejoraron las condiciones higiénicas.
- Gripe española (1918 - 1920)
se transmitía a través de la saliva al hablar, toser o estornudar el enfermo.
El virus se cebó especialmente entre la gente con edades entre 20 y 40 años. Pese al nombre con el que ha pasado a la historia, su origen no está claro, aunque la mayor parte de los investigadores cree que comenzó en la base militar de Fort Riley, Kansas (EE.UU.). De allí llegó a Europa con el desplazamiento de soldados para participar en la I Guerra Mundial. Debido a la contienda, los estados ejercían la censura sobre la prensa, que no hablaba de la enfermedad, pero España era un país neutral y aquí sí se publicó información sobre la pandemia, de ahí que se la denominase «gripe española».
Los síntomas eran fiebre alta, dolor de oídos, cansancio, diarreas y vómitos, aunque la mayor parte de los muertos se debió a infecciones bacterianas secundarias, en especial neumonía.
Una de las últimas investigaciones, publicada en 'Proceedings of the National Academy of Sciences' estableció que una de las razones de que aquella cepa del virus de la gripe fuese tan letal se debió a que la gente entre 20 y 40 años probablemente no había estado expuesta al virus durante la infancia y no tenía inmunidad. Otra de las causas apunta a que el transporte masivo de tropas -comprendidas entre esas edades- durante la guerra favoreció el contagio.
Un artículo escrito por investigadores del 'Loyola University Medical Center' y publicado en el 'Journal of The American Society of Cytopathology' establece que algunas de las medidas que se adoptaron entonces (cierre de colegios, prohibición de grandes reuniones o el uso extendido de mascarillas) redujeron la virulencia de la gripe.
Se calcula que murieron al menos 50 millones de personas en todo el mundo. En España hubo 8 millones de personas infectadas y 300.000 muertos. Hay que recordar que Alexander Fleming no descubrió la penicilina hasta 1928. En 1920 el virus perdió letalidad y el brote desapareció.
- Gripe asiática (1957 - 1958)
Lo provoco El virus Influenza A H2N2.
Los síntomas eran que podía generar diversas complicaciones pulmonares como bronconeumonías, miocarditis o edema pulmonar.
Surgió en Yunán (China) y se extendió a Singapur en febrero de 1957. Se cree que se originó por una combinación de cepas de la gripe aviar (procedente de patos silvestres) y la humana, con mediación de la raza porcina. Llegó a Hong Kong en abril y se extendió en dos meses a Singapur, Taiwán y Japón, para luego saltar a Estados Unidos, India y Australia. En España infectó a un tercio de los habitantes. La primera ola afectó sobre todo a niños, adolescentes y jóvenes y la segunda afectó más a los adultos.
La rápida creación de una vacuna y los antibióticos para combatir las infecciones secundarias lo mantuvieron a raya, aunque dejó alrededor de dos millones de muertos (10.000 de ellos en España, donde enfermaron más de cuatro millones de personas). Su letalidad era baja, pero se extendió muy rápidamente. Acabó desapareciendo poco a poco y no se incluye en la vacuna contra la gripe desde 1968.
- La gripe de Hong Kong (1968)
Lo provoco El virus de la gripe H3N2.
Era un virus similar a la gripe de 1918.
Surgió como un subtipo de la gripe asiática. El brote comenzó en Hong Kong en julio de 1968 y se cree que llegó a Europa a través de viajeros ingleses que habían estado en la región asiática, por entonces colonia británica. A Estados Unidos llegó con los soldados que volvían de la guerra de Vietnam.
Fue una gripe altamente contagiosa. Este virus sigue activo, pero ya forma parte de las cepas de gripes estacionales. Se calcula que murió más de un millón de personas; en España se contagiaron 3,5 millones de personas y murieron 8.400. En 1969 se logró la vacuna.
- VIH (Desde la década de los 70)
Se transmite por las relaciones sexuales vaginales, anales o bucales sin protección, o por vía sanguínea (por compartir objetos cortantes o punzantes como agujas o jeringuillas). Debido a esta forma de contagio, durante los años de mayor expansión de la epidemia los enfermos eran homosexuales, heroinómanos, hemofílicos y aquellos que habían recibido una transfusión de sangre infectada.
El contagio de madre a hijo durante el embarazo, parto o lactancia materna es posible pero ahora se ha reducido en Estados Unidos y Europa gracias a los tratamientos con antirretrovirales.
Se cree que su origen es una zoonosis procedente de simios que pasó a las personas en Centroáfrica, pero cuando realmente estalló la situación fue cuando la epidemia llegó a Estados Unidos. En 1981, el Center for Disease Control and Prevention (CDC) estadounidense informó de cinco casos de neumonía y, al mes siguiente, varios casos de sarcoma de Kaposi, un tipo de cáncer de piel. Los pacientes eran en su mayoría hombres homosexuales que coincidían en otras enfermedades que más adelante se descubrieron como oportunistas. Después aparecieron enfermos que tenían en común ser drogadictos.
Durante los primeros años a los enfermos se les aislaba socialmente porque la gente no sabía cómo se contagiaba. En 1983 científicos del instituto Pasteur aislaron el VIH y el estadounidense Robert Gallo lo identificó como el causante de la enfermedad. Los pacientes de los primeros años de la pandemia no superaban muchas veces el año de vida. La estigmatización se centró en los homosexuales, lo que favoreció que la enfermedad se extendiera por otros países a través de enfermos heterosexuales.
El VIH va deteriorando el sistema de defensas del enfermo y es cuando pueden aparecer las enfermedades que definen el sida como la neumonía, tuberculosis, candidiasis, citomegalovirus, herpes, toxoplasmosis, sarcoma de Kaposi, infecciones por MAC (mycobacterium avium) o hepatitis C.
No se ha resuelto. Si no se trata con antirretrovirales tiene una mortalidad del 80%. Hay de momento, al menos, entre 25 y 35 millones de fallecidos. Según la OMS y el ONUSIDA, en 2018 había unos 38 millones de personas infectadas por el VIH en todo el mundo, de ellos 1,7 millones son niños.
En España, según los datos del Ministerio de Sanidad, en 2017 hubo 3.353 nuevos diagnósticos y estaban infectados el 0,4% de la población.
De momento no hay cura, pero los tratamientos con retrovirales han logrado reducir mucho su evolución y hoy día es para muchos pacientes una enfermedad crónica. Donde sigue siendo una pandemia con alta letalidad es en países en vías de desarrollo, donde los enfermos no tienen posibilidad de acceder a la medicación.
- Ébola (Desde 1976)
A la enfermedad causada por el virus del ébola se le llama también fiebre hemorrágica del ébola. El periodo de incubación oscila entre los 2 y los 21 días, pero la persona no es contagiosa hasta que aparecen los síntomas. Empieza por una 'fase seca' con fiebre súbita, debilidad intensa y dolores musculares, de cabeza y de garganta. Cuando la enfermedad avanza llega la 'fase húmeda' con vómitos, diarrea, erupciones cutáneas, disfunción renal y hepática y, en algunos casos, hemorragias internas y externas.
Cómo se contagia: La OMS afirma que se introduce en la población humana por estrecho contacto con órganos, sangre, secreciones u otros líquidos corporales de animales infectados que se han encontrado muertos o enfermos en la selva. Se sabe que los murciélagos frugívoros pueden ser huéspedes. Después, se transmite de persona a persona por contacto directo a través de las membranas mucosas y de la piel con órganos, sangre, secreciones u otros líquidos corporales de personas infectadas como heces, orina, saliva o semen. O por contacto indirecto con materiales contaminados por dichos líquidos, así como por las ceremonias de inhumación que implican contacto directo con el cadáver. También pueden transmitirlo los hombres por vía sexual, y se recomienda realizar pruebas de detección del virus en el semen de un infectado hasta tres meses después del inicio de los síntomas. Los pacientes son contagiosos mientras el virus esté presente en la sangre.
El virus del ébola existe desde hace 100 años, pero cuando afectaba a los humanos era a poblaciones aisladas. Entre 2014 y 2016 se produjo la epidemia más extensa desde que se descubrió el virus en 1976, con dos brotes simultáneos en el sur de Sudán y en la República Democrática del Congo, este último a orillas del río Ébola. Esta zona es la intersección de tres países con bastante circulación de personas, por lo que se propagó a Guinea, Sierra Leona y Liberia.
Es una enfermedad más grave y menos contagiosa que la producida por el Covid-19. Según la OMS, la letalidad de los últimos brotes es de aproximadamente el 50% y en brotes anteriores fueron de entre el 25 y el 90%.
Dada la facilidad en el contagio, la OMS recomienda controla y prevenir la infección, la vigilancia y el rastreo de los casos, los entierros en condiciones de seguridad y la movilización social. No hay cura todavía y el tratamiento que se sigue es la rehidratación y el tratamiento sintomático, que mejoran la supervivencia. Están en fase de desarrollo diversas formas de hemoterapia, inmunoterapia y farmacoterapia, y hay una vacuna experimental.
- SARS (2002 - 2003)
Los enfermos presentaban fiebre, tos y neumonía o síndrome de distrés respiratorio. Se transmite mediante las gotas que se producen al toser o estornudar. El tiempo de incubación medio era de 4 a 6 días, aunque podía alargarse hasta los 13 días. El enfermo empezaba a contagiar a partir de la aparición de la fiebre, el primer síntoma – a veces acompañada de escalofríos-, a la que seguían tos seca, mialgia, cefalea, malestar general y dolor de garganta y, un poco más adelante, neumonía con dificultades respiratorias que podían requerir ventilación mecánica.
Tuvo su origen en Guandong (China), asociado a un mercado de animales vivos, y pasó de gatos a humanos, con el murciélago como huésped. Uno de los factores que influyó en que se convirtiera en pandemia fue la rapidez de su propagación: en 24 horas se había extendido a cinco países y fue el primer aviso de lo que podía suceder en un mundo globalizado. Las medidas que se adoptaron para frenarla fueron aislamiento de los enfermos, cuarentena de los que habían estado expuestos al virus, protección individual de los sanitarios, medidas de bioseguridad en los laboratorios, precauciones para viajeros e información puntual sobre la evolución de la epidemia.
Se la considera la primera pandemia del s. XXI. Hubo 774 muertes oficiales y 8.098 infecciones en 29 países de todo el mundo. Los niños fueron el segmento de población menos afectado. El país más afectado fue China, con 349 muertes. En España se produjo un caso. La OMS explica en su web que el virus se extendió a 30 países y zonas del mundo, pero anidó solo en seis, de ahí que se lograra contener con relativa facilidad. Según el Centro Nacional de Daños Genómicos de China (NGDC por sus siglas en inglés), el Covid-19 es un 80% similar al que provocó la pandemia del SARS, aunque el contagio de este último era muy inferior ya que se replicaba en los pulmones.
- Gripe A, gripe H1N1 o gripe porcina (2009)
especies (provenía de cepas aviaria, porcina y humana), denominada H1N1/09. Se expandió por
casi todos los países ya que tenía una tasa de contagio muy alta, pero su letalidad no era tan
fuerte como se temió al principio.
Los síntomas son similares a la gripe común: fiebre, tos, picor de garganta, dolor muscular, dolor de cabeza, escalofríos, congestión nasal, fatiga y, en ocasiones, vómitos y diarrea.
Fue la última vez que la OMS calificó un brote como pandemia antes de la del Covid-19, y, vistas las consecuencias, se criticó a la Organización por alarmista y se consideró que los países que compraron grandes cantidades de vacunas habían exagerado la importancia del brote. Comenzó en Veracruz (México) pero fue Estados Unidos quien identificó, en abril de 2009, un nuevo tipo de gripe que se propagó rápidamente por todo el mundo. El primer año, en el que el virus estuvo más activo, una de cada cinco personas en el mundo se infectó con esta cepa, aunque la tasa de mortalidad fue inferior a las gripes más habituales y a lo que los expertos habían vaticinado. Los niños fueron el grupo más afectado y las personas de más de 65 años, las que menos. México fue uno de los países más castigados, con más mil víctimas.
La OMS admite que murieron entre 150.000 y 500.000 personas directa o indirectamente por el brote. En España hubo 271 muertos por gripe A en 2009. Las indicaciones para atajarla fueron similares a las actuales, aunque sin llegar a confinar a la población mundial. La vacuna estuvo preparada en tiempo récord el primer año del virus, que no se ha extinguido, sino que se ha quedado como gripe estacional.
- MERS (Desde 2012)